Por: Eduardo García Ruiz

Asociado en Chevez, Ruiz, Zamarripa y Cía., S.C.

El 9 de enero de 2019 entró en vigor el decreto mediante el cual se otorgan estímulos fiscales que pretenden incentivar que un mayor número de inversionistas adquieran bonos de deuda corporativa mexicana, así como promover la colocación de acciones en el mercado bursátil mexicano para ciertos casos.

Estímulo bonos de deuda corporativa

El primer estímulo se otorga a las personas residentes en México que deban retener el ISR respectivo (a la tasa del 4.9%) por el pago de intereses a residentes en el extranjero, provenientes de bonos emitidos por sociedades residentes en México y colocados entre el gran público inversionista a través de bolsa, y consiste en un crédito fiscal equivalente al 100% del propio ISR causado, mismo que será acreditable contra dicho ISR que en principio se tendría que retener y enterar.

En este tipo de casos, la retención debe ser efectuada por los depositarios de valores de los títulos, por lo que es a ellos a quienes resulta aplicable el referido estímulo (si bien es cierto que el beneficio económico es para el inversionista extranjero).

Para la aplicación del estímulo, se debe de cumplir con que efectivamente no se realice la retención prevista en ley, así como que el inversionista resida en un país o jurisdicción con el que México tenga en vigor un tratado para evitar la doble imposición o un acuerdo amplio de intercambio de información.

El referido estímulo no será considerado como ingreso acumulable para la persona residente en México que lo aplica, ni para el residente en el extranjero; dicho estímulo tampoco dará lugar a devolución o compensación alguna. En caso de no aplicarse el estímulo en el ejercicio fiscal de que se trate, pudiendo haberlo realizado, se perderá el derecho a hacerlo hasta por la cantidad equivalente.

Como se puede apreciar, el estímulo en cuestión busca atraer mayor inversión extranjera en bonos corporativos mexicanos, mediante la eliminación de la carga fiscal para los inversionistas y de la obligación para los intermediarios de efectuar la retención correspondiente.

Estímulo acciones en bolsa

El segundo estímulo se otorga a las personas físicas residentes en México, así como a los residentes en el extranjero, y consiste en poder aplicar la tasa del 10% de ISR a las ganancias que obtengan, durante los ejercicios del 2019 al 2021, de la venta de acciones emitidas por sociedades residentes en México en bolsa (cuando las mismas hayan sido adquiridas fuera de ésta), siempre que se cumpla lo siguiente:

1. Que la enajenación de acciones en bolsa sea realizada a través de una oferta pública inicial de una sociedad mexicana que no haya cotizado con anterioridad.

2. Que el valor del capital contable de la sociedad cuyas acciones sean enajenadas corresponda a un monto de 1 millón de pesos, cantidad que podrá ser modificada mediante reglas que emita el SAT.

3. Que no se actualicen los supuestos de excepción previstos en la propia ley para el régimen de ganancias obtenidas por venta de acciones en bolsa, específicamente: (i) tenencia y enajenación de paquetes del 10% o más, o del control, en periodos de 24 meses; (ii) enajenación fuera de bolsa o en ella pero a través de operaciones de registro o cruces protegidos; o (iii) venta de acciones obtenidas en fusión o escisión de sociedades, cuando las acciones canjeadas se encontraban en alguno de los supuestos anteriores.

Se incluye un caso de excepción al supuesto previsto en el inciso (i) del numeral 3 anterior, conforme al cual el estímulo podrá aplicarse siempre que al menos el 20% de las acciones de la sociedad hayan sido adquiridas por un FICAP cuyos certificados estén colocados entre el gran público inversionista, y la venta corresponda a un proceso de transición de desinversión por parte de dicho FICAP para iniciar la cotización pública de la sociedad promovida1.

Tal como se desprende de lo anterior, este segundo estímulo va enfocado a promover que haya más sociedades mexicanas cotizando en bolsa, principalmente, de tamaño mediano; sin embargo, en tanto el SAT no emita reglas de carácter general, su alcance y utilidad podría ser casi nulo, a raíz de ciertos requisitos que limitan mucho su aplicación (p.e., valor del capital contable).

1 El beneficio también podrá aplicarse cuando las acciones hayan sido adquiridas por un vehículo similar a un FICAP que, además de cumplir con lo señalado en este párrafo, también cumpla con otros requisitos específicos.


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